Article 4:L'homme qui répare les femmes.// clases de frances// barcelona

Uno de los aspectos más crueles y detestables de la mayoría de las guerras es como la violencia se ceba en los cuerpos de las mujeres. 

Cuerpos que se convierten en campos de batalla: cuerpos femeninos violados, ultrajados, heridos, mutilados y marcados por lo peor de la condición humana. 

Pero aún nos quedan ángeles. 

Ángeles en forma de hombres y mujeres que llegan a poner sus vidas y su seguridad en peligro para combatir y reparar en la medida de lo posible esa barbarie. 

Uno de estos personajes es el ginecólogo de la República Democrática del Congo (RDC), Denis Mukwege. Mukwege es un reputado ginecólogo de 61 años, que originariamente se formó en pediatría pero que ante la avalancha de mujeres mutiladas, física y emocionalmente en su propio país, decidió especializarse en ginecología en Francia. 

Quedarse en dicho país junto a su familia, y llevar una vida cómoda, era una gran tentación, pero volvió a su país, al hospital de Lemera y dos veces al mes recorría a pie los 30 kilómetros que le separaban de su familia (los coches estaban reservados a los blancos). 

En 1996, después de que el centro médico fuera objeto de una brutal masacre, Mukwege fundó en la ciudad de Bukaru el hospital Panzi. Por allí han pasado 50.000 víctimas, que fueron atendidas, "restauradas" desde el punto de vista médico y apoyadas psicológicamente para aprender a amar a esos hijos -a los que llamaban serpientes-; unos hijos fruto de la violación de sus verdugos y que les llevó a ser repudiadas por sus maridos. También reciben orientación jurídica de todo tipo.
Mukwege no es solo un ángel médico, si no también un activista; activista incómodo para su gobierno que no actúa con la contundencia suficiente ante un tema tan terrible. 
Por ello ha sufrido varios atentados de los que ha salido (¡afortunadamente!) ileso. Tras uno de estos atentados donde murió su fiel escolta, decidió, finalmente, exiliarse en Bélgica, pero cuando recibió un billete de avión que le pagaban sus pacientes, conmovido, decidió volver.  Incrementó las medidas de seguridad y actualmente vive en el mismo hospital, rodeado de un grupo de guardias. 

A pesar de su reconocimiento internacional y de estar incluso nominado al Nobel de la Paz, no cuenta con el beneplácito total del gobierno congoleño de Joseph Kabila que, a regañadientes, ha aceptado levantar el veto a una película que, supuestamente, "ensucia" la imagen del ejército del país. Dicha película es un documental, El hombre que repara a las mujeres. La cólera de Hipócrates, de los franceses Thierry Michel y Colette Braeckman. Bravo por ellos. 

Y para terminar, una reflexión del Dr. Mukwege:" ¿Dónde están los hombres en esta cuestión? No podemos resolver este problema si los hombres no se levantan. Deben ponerse de pie y decirles a los hombres que violan: No aceptamos esto. Si usted no viola, pero se mantiene callado acerca de las violaciones, significa que usted las acepta.

Fuente: Casa África, La Vanguardia, 5 de marzo de 2016.

Para saber más, aquí tenéis una entrevista tan excepcional como el personaje: Denis 's interview- France//Humans.//https://youtu.be/JQ8CVeHb1KY